TEATRO SAGRADO

TEATRO SAGRADO

18 de agosto de 2022 0 Por Ángulo_muerto
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Frank G. Rubio

El mundo está fuera de quicio…

William Shakespeare

El origen de las artes escénicas, entendidas como modo operativo de acceder al Conocimiento y su despliegue a lo largo de la Historia de la civilización occidental, constituye la materia básica con la que está fraguado este libro. Obra de Carlos Alcolea que nos entrega, cuidadosamente editada, con abundancia de ilustraciones escogidas, Libros del Innombrable en su indispensable colección Aleteo de Mercurio.

Estructurada en cuatro partes y diez capítulos, incidiendo con ello en el esquema del Árbol sefirótico, nos describe con detalle el trayecto que va de las grandes Dionisíacas, origen de la Tragedia y la Comedia, al Teatro actual. En este trayecto, que abarca más de dos milenios, atravesamos la Edad Media con sus “Misterios”, el Renacimiento con su Teatro de la Memoria, las Máscaras reales y los refinados juegos mágicos escenográficos de los isabelinos… entre otras vicisitudes de la “representación sublimada”. Para llegar a la actualidad donde se hace hincapié en la obra de Federico González Frías (1933-2014) con sus notables aportaciones salidas de la mano de la Tradición Hermética. Tiempo de despertar del Gran Letargo y acceder al Nuevo Eón.

En el principio de todo fue Primavera y el Dios-Niño venido de Asia. Con el nacido dos veces y portador de la máscara, numen liberador encarnado en forma humana, revestido con el disfraz de la serpiente, nacen las ceremonias mágico teúrgicas que denominamos aquí y ahora «teatro” y que buscan restituir el vinculo entre lo ctónico y lo uránico; que es como decir “volver al estado original”. El libro hace minucioso hincapié en estas fiestas, en las Bacanales romanas, los misterios eleusinos y las dionisíacas rurales. Estas últimas celebradas en invierno y a las que nosotros conocemos como Navidad. Calendario y Magia: el Gran Teatro del mundo

Los juegos escénicos que se desarrollaban en estas festividades y que incluían danza y música, permitían la apertura de la percepción a otras realidades. En ellos la máscara no disimula, revela, y lo grotesco forma parte esencial del desafío. La iniciación a los Misterios, tanto dionisíacos como eleusinos, es un hecho sobrenatural que se muestra a los iniciados, entre dos luces, en esta parafernalia de ceremonias diseñadas in illo tempore para lidiar con lo Innombrable.

Contra lo que muchos en su ignorancia siguen afirmando, la Edad Media y la civilización cristiana que vehicula (s.VIII-s. XIV) no pueden ser consideradas en modo alguno como una era de tinieblas. Los misterios medievales, el formato básico teatral de aquellos tiempos, recogen en sus estructuradas representaciones,, donde se dan cita los tres mundos (cielo, tierra, infierno), las verdades esenciales tanto cósmicas como metacósmicas. En ellos se manifiestan distintos niveles de realidad simultáneos exponiéndose a la vista de todos, pero solo al alcance del desarrollo de cada cual, el sentido esotérico de la tradición cristiana. Baco y Venus continúan auspiciando las artes escénicas: la Virgen Madre es la Reina del Mundo.

La Divina Comedia de Dante (1265-1321) recapitula la doctrina metafísica y cosmológica de su época, ahí se recoge y plasma lo esencial del esoterismo cristiano. Descenso ad inferos, pruebas iniciáticas y recorrido por esferas planetarias y estelares para alcanzar los estados superiores del Ser. Viaje hacia el centro en alas de Amor, siempre por Beatriz, que mueve el Sol y los astros. En el principio de todo este drama que vive el iniciado, la noche oscura del alma que marca el comienzo de la Gran Obra.

El Renacimiento aporta el Teatro de la Memoria. Aquí se aprehenden los principios del orden universal mediante la imaginación activa. Puesta en juego de ideas fuerza y rupturas de nivel. La varita de Mercurio y Mnemosyne suben al escenario: reunir lo disperso, restableciendo las ligaduras que vinculan los distintos planos entre sí. Giulio Camillo (1480-1544) provee el modelo simbólico para la expresión de la estructura de la Psique. Sistemas simbólicos combinatorios unidos por vínculos invisibles, ruedas dentro de ruedas, para mejor evocar la memoria primigenia. Todos a una secundando la cristalización del Nuevo Mundo en el plano de las ideas: la Nueva Atlántida.

Las Máscaras Reales1 aúnan Magia y puesta en escena para mejor renovar y restablecer el orden en el Reino. Son parte del renacimiento isabelino, desarrollado en Inglaterra, aunque se pondrían en escena en otros países, entre otros en España. Sobre la época isabelina y su teatro se incluye un excelente capítulo. Las organizaciones herméticas y la transmisión oculta que en gran medida constituye su misión se manifiestan en la obra y relevancia de personajes como William Shakespeare (1564-1616), Edmund Spenser (1552-1599), John Dee (1527-1608) y Giordano Bruno (1548-1600). Espectaculares puestas en escena con decorados impresionantes, repletos de claves ocultas, constituyen un vehículo adecuado para entregar un significado esotérico. La influencia Rosa-Cruz es manifiesta.

Con relación al teatro actual el ultimo capitulo se concentra en la obra de Federico González Frías, codirector y fundador en Barcelona (2007) de la Colegiata Marsilio Ficino en el seno del Centro de Estudios de Simbología para difundir el conocimiento de los símbolos universales y su significado utilizando como suporte el teatro y las artes escénicas. En la red se pueden encontrar numerosos enlaces a la puesta en escena de algunas de sus obras: Noche de brujas, En el útero del cosmos o Lunas indefinidas.

El nuestro es un teatro de actores y para actores así como el rito es fundamentalmente para aquellos que lo ejercitan y sólo secundariamente intervienen en él los que lo observan de lejos, y sólo en la medida que se abandonan y los siguen es válida esa participación.

FGF

1 La Máscara Real y su simbólica por Mireia Valls Badía y Marc García López (Aleteo de Mercurio, 2017)