Glossarium

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noviembre 13, 2021 0 Por Ángulo_muerto
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Frank G. Rubio

 

 

GLOSSARIUM

Anotaciones desde 1947 hasta 1958

Carl Schmitt (1888-1985)

PRIMERA PARTE

 

Hitler es el resultado mas terrible de la anglofilia alemana. Carl Schmitt.

La editorial El Paseo nos ha entregado un autentico tesoro con este libro voluminoso de atractiva y manejable factura, lo ha hecho además con una precisión artesanal puntillosa que agradecemos sus lectores. La traducción de Fernando González Viña y la edición y notas originales de Gerd Geisler y Martin Tielke, así como las pertinentes anotaciones para la española de David González Romero, dan cuenta de una tarea precedente a la elaboración del producto que no resulta impropio calificar como hercúlea .

Quien desliza estas líneas no es un especialista, siquiera un neófito, en el conocimiento de la obra del jurista renano y por ello solicita benevolencia al lector especialista; por ello trataré de no caer en las “regiones subterráneas de la inteligencia” en las que Jerónimo Molina, creo que de modo acertado, sitúa las consideraciones de Manuel Rivas. La vida está llena de ruido y de furia, como bien experimentó Schmitt, pero no añadamos dosis extra de algarabía y desconocimiento en el plano del debate intelectual. Mezcla muy proclive a encontrarse, vuelvo a citar de modo indirecto a Molina, en las proximidades del autor de El partisano (1963).

Tras su muerte en 1985, sigo en esta ocasión el artículo de Germán Gómez Orfanel, en Revista de Libros, quedaron como legado, entre otros muchos materiales, un fondo de 17.500 cartas y diarios correspondientes a 1931-1933 al que hay que adjuntar otro con anotaciones y reflexiones de los años 1947-1958; este último se publicaría en 1991, hablamos del Glossarium que ocupa esta reseña. La obra se compone de cinco libros y hablaré de ella en dos entregas, siendo la primera esta que tiene ante sus ojos el lector referida a los dos primeros. El libro inicial se ocupa de las vicisitudes recogidas entre agosto y diciembre de 1947, el que le sigue da cuenta de las devenidas entre enero de 1948 y mayo de 1949. Hay que hacer notar sin embargo que existe una obra precedente, publicada en vida del propio Schmitt, Ex captivitate salus. En ella se recogen sus experiencias del periodo 1945-1947, años que corresponden al encarcelamiento del autor por parte del mando norteamericano, a partir de septiembre de 1945 y que duró más de un año; luego, ya en Nuremberg entre marzo y abril de 1947, tuvo lugar otro encierro de menor duración.

El Glossarium por su extensión y por las numerosas referencias procedentes de muy diversas disciplinas intelectuales que en él se entrecruzan, siguiendo una tónica literaria rítmica muy peculiar, constituye un material riquísimo para tratar de atisbar la personalidad de quien intencionada y erróneamente ha sido considerado como mentor jurídico del nazismo. Constituye también un documento único que posibilita explorar una época tan significativa, como lo fue esta segunda posguerra, desde el pensamiento de uno de sus más destacados representantes intelectuales. Nuestro inmediato pasado sometido en las sociedades democráticas a un proceso continuo de revisión, deconstrucción y borrado, se beneficiará de su lectura minuciosa. Este libro, con todas sus limitaciones, que no son sólo las personales del autor sino también las que proceden de la naturaleza misma del genero escogido, es un auténtico depósito de memoria histórica. En un sentido muy distinto del engendro ideológico, que se cierne sobre la ciudadanía española de la que forman parte investigadores y escritores, desde una política actual marxistizada desde el punto de vista ideológico.

Ni qué decir tiene que numerosas referencias son estrictamente biográficas, hay una naturaleza confesional obvia, relacionadas con las vicisitudes que sufrió tras el fin de la contienda. Schmitt, que se califica a sí mismo de “Epimeteo cristiano”, muestra afecto y rechazo por numerosos actores históricos del momento; muchos de ellos compañeros de profesión otros, en cambio, vinculados al mundo universitario y a la intelectualidad de su tiempo. Especialmente interesante es su relación con Ernst Jünger (1895-1998) con quien mantuvo amistad prolongada pero a quien lanza alguna que otra mal intencionada referencia en estas páginas. El autor del Glossarium era hombre de gran cultura y practica en sus testimonios una mezcla de ironía, sarcasmo y lamento que no estorban en absoluto para el ejercicio de una profunda erudición. En numerosas ocasiones nos hace partícipes de sus intereses filosóficos y estéticos, sobre todo en el campo literario. Sus consideraciones sobre Goethe (1749-1832) y Hölderlin (1770-1843) y su papel en la forja de la mentalidad alemana son especialmente brillantes, así como su valoración del joven Hegel (1770-1831), Kierkegaard (1813-1855), Stirner (1806-1856) o su querido Bruno Bauer (1809-1882) Es preciso señalar que la presunta judeofobia del autor de Teología política (1922) dimana de su catolicismo, no de consideraciones raciales, así como de animadversiones personales que resultaron, como suele ocurrir en la vida, mutuas.

Obviamente hay numerosas referencias a sus concepciones sobre el Derecho y sobre la Política. Sus maestros son Hobbes (1588-1679) y Bodino (1530-1596); más cerca ya de nosotros estaría Hans Kelsen (1881-1973), su adversario directo. Todos dan pie para muy inteligentes comentarios que no han perdido en modo alguno actualidad. Su critica del reduccionismo prescriptivo liberal sigue siendo valiosa y no olvidemos la influencia sobre el politólogo norteamericano Leo Strauss (1899-1973).

Tema ingente, por sus consecuencias que están más que presentes en nuestro mundo, al que dedica numerosa referencias y al que atribuye gran parte de los males de la Modernidad, es el de la “guerra justa”. La nueva doctrina de la Guerra Justa convierte también la justicia en un botín y es al mismo tiempo un robo. Francisco de Vitoria (1483-1546), uno de sus artífices, es criticado con propiedad y sentido en numerosas ocasiones; Schmitt era un profundo conocedor de nuestro país, donde estuvo en diversas ocasiones su hija, incluso, se casó con un gallego. Congregó en torno a sus ideas a destacados politólogos y juristas españoles.

Donoso Cortes (1809-1853) era muy admirado por él, fundamentalmente por haber vivido y pensado sobre el poder en una época en la que se sembraron las devastaciones y revoluciones del siglo XX, en concreto el significativo año1848. Como él fue un teórico de la Dictadura, que en España ha paliado con eficacia en el pasado reciente periodos intensos de subversión y desorden.

Cuestiones pendientes como el “Katechon” o la influencia de Schmitt en el pensamiento político de la China comunista contemporánea serán mencionados, junto a las referencias a los libros 3, 4 y 5 en la siguiente entrega.

Élite son aquellos cuya sociología nadie se atreve a escribir. Carl Schmitt.