BAJO EL SIGNO DE NEPTUNO

Una aproximación a la influencia astrológica sobre la obra fantástica de Galdós.

Frank G. Rubio

 

 

España es una redoma de peces, a los cuales se han olvidado de mudarles el agua, y están los pobres  pececillos con sus boquitas abiertas, comiéndose unos la sustancia de otros, respirando y manteniéndose con mil trabajos en aquel líquido medio corrompido.  

 

    Entre el debilitamiento del discurso religioso potenciado por las revoluciones políticas y sociales provocadas por la Ilustración y sus epígonos, y antes de la apoteosis de los simulacros audiovisuales en cuya nube indeterminista aun permanecemos sumergidos, la gran novela realista del XIX  constituye el soporte básico, junto con el periodismo, de la imaginación colectiva de Occidente; España incluida. Aunque sin olvidar que  la inmersión de la  civilización hispánica en lo moderno se hace a destiempo, incluso a contratiempo.  

    La novela, si se quiere “la literatura”, en este decimonónico momento es el soporte básico de la imaginación colectiva, vehículo privilegiado de creación de una mitología moderna. Novelas, teatro, cuentos…permitirán representar la realidad social y configurar aspiraciones y temores de los  lectores y/o espectadores. Hay un retorno de los mitos clásicos que son “actualizados”.  Hoy de esto se ocupan, con mejor o peor fortuna, el cine, la televisión o Internet...

    Como dice el propio Galdós sobre algunos ilustres predecesores en el oficio: empezaban por prescindir completamente de la arqueología, enemiga de la inspiración, y por traer los asuntos religiosos o paganos a su propia época. El maestro del realismo español es, sin duda y de manera plenamente consciente, un reactivador de mitos. Su vertiente fantástica, breve pero intensa y significativa, dentro del corpus de una obra ingente, no hace más que apostillar y refinar el hecho.

    Fantásticas son: La sombra (novela corta y opera prima), El caballero encantado (1909) La razón de la sinrazón (1915),la última hibridada con el Teatro; a lo que hay que añadir al menos doce cuentos fantásticos de los cuales nos ha dado Alan E. Smith una excelente edición prologada y anotada1.

     Este último autor citado, una de las autoridades más cualificadas en “lo galdosiano”, señala:

    Las grandes historias paganas y cristianas, imantan los signos de las anécdotas cotidianas contenidas en sus obras 2. Y continúa: los mitos son ensueños públicos, y los sueños, mitos privados; los cuentos, entre esos dos polos, hacen posible la publicación del material de los sueños pero sin el peso de la autoridad que llevan los mitos. De ahí su maravilla. EnGaldós la rearticulación de los mitos a través de la palabra gregaria disminuye sus efectos de poder.

     Lo inverosímil galdosiano es, fundamentalmente, aunque no siempre, alegórico y/o simbólico.  

     Pongamos un ejemplo: El caballero encantado, su penúltima novela a mi juicio la más neptuniana y fantástica de sus obras, constituye una peculiar fantasía en la que merece la pena detenerse aunque sea unos minutos. Fabio García Saleh, de cuya conferencia no he tomado aun conocimiento, ha tenido la amabilidad de señalarme que en El caballero encantado Galdósescribe que Alfonso X, en su Libro de los juegos afirma que no se puede jugar bien al ajedrez sino se sabe Astrología, y que de la misma opinión eran otros autores de la época.

     Bajo una fachada doctrinal, de corte muy posiblemente fabiano (“propuesta optimista y generosa sobre España”, como señala un comentarista)  la obra recuerda por su contenido iniciático El asno de oro de Apuleyo. Obra llena de prodigios, de epifanías gozosas y mágicas, de guiños simbólicos muy posiblemente de corte masónico que a otros, más dedicados y mejor sabedores, corresponde desentrañar. Para Ramón Pérez de Ayala tenía el sentido de clave o cifra de la obra galdosiana entendida en su totalidad.

     Un caballero español, con problemas de prodigalidad y de falta de motivación, es transformado en un labrador con finalidades de aprendizaje por la Madre. La Madre Triple, España, se manifiesta al protagonista Tarsis Gil (Asur “el resplandeciente”) que va pasando del olvido de su identidad al trabajo agrícola; de pastor a cantero y de allí a la maestría vital, con la consiguiente recuperación de la memoria (anamnesis) tras innumerables y cervantinas peripecias, persiguiendo el amor de su lejana Cintia... Retornando a Madrid, ya en el presente, en un coche tras pasar por los estratos más arcaicos de Numancia y la redoma iniciática. Este último episodio sito en un mundo fantástico sumergido bajo las aguas, a la manera de un balneario de corte neptuniano o atlante donde se configura una nueva élite de regeneradores.. .Al final del camino: el amor, el trabajo y la Nueva Hesperia. Hay en el devenir de los personajes, una transmutación del realismo espiritualista, tan caro a Galdós, en utopía real.

    Fuerza , sabiduría y belleza siempre bajo la protección y la guía de la Madre.

    De la misma manera que numerosas autoridades vinculan las vicisitudes biográficas a lo político-social  y esto se siente influye, incluso “determina”,  las obras de los más diversos artistas, no es epistemológicamente aberrante tomar en cuenta los aspectos astrológicos en su vertiente simbólica con relación a la vida y obra de los escritores. Balzac, autor admirado por Galdós, decía que la Astrología era una ciencia inmensa que ha reinado sobre las más grandes inteligencias.

    Toda vida viene del mar, imagen del Inconsciente, personificado por Neptuno, y más allá de la concreción acuosa: base espiritual de la realidad.

     Ha llovido demasiado ya para no reconocer con amargo escepticismo que el sueño “monstruoso” de la Razón, tan bien representado en el grabado 43 de Goya, era la tecno-ciencia. No es extraño sentirse  más a gusto con la determinación supuesta y estéticamente vivida, de los astros, heredada de los Antiguos, que con la odiosa genética que hoy pulula en los laboratorios, los supermercados y ya es cotizable en Bolsa. El conocimiento del mapa astral nos da información poética o analógica, como se prefiera, sobre nuestro carácter e indica nuestras inclinaciones particulares, por ello es orientativa para la toma de decisiones. Sin olvidar que los astros inclinan pero no determinan.

     Considero imprescindible explicar muy por encima y con claridad algunos conceptos astrológicos básicos para que los asistentes puedan comprender los gráficos astrológicos que les serán mostrados en diversos momentos de la exposición.

 

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CONCEPTOS BÁSICOS DE ASTROLOGÍA PARA COMPRENDER LOS DIAGRAMAS

 

     Toda carta, una rueda dentro de otra rueda (el Cielo y la Tierra), está estructurada en torno a dos líneas que se cruzan en ángulo recto conformando una cruz. El eje vertical tiene al Medio Cielo arriba. Este “medio cielo” o meridiano es la linea que pasa por el cenit del espectador, sito mirando hacia el Sur (como hace Siva), con el Este a la izquierda y el Oeste a la derecha, y dos puntos cardinales. El Cénit está encima de nuestra cabeza (es el punto más alto), el Nadir debajo de nuestros pies.

   Al horizonte en el Este lo denominamos Ascendente.

   Casas en astrología son las áreas de manifestación mundana de la influencia astral.  Aquí, tomadas en su secuencia y totalidad,  aplicamos una simbología de la evolución personal.

 

 UNO                   Personalidad. Apariencia.

 DOS                   Posesiones. Dinero.            

 TRES                 Comunicación. Parientes y vecinos.                

 CUATRO             Hogar. Tierras, patria.

 CINCO               Diversiones, nacimiento y niños.            

 SEIS                  Salud y Trabajo. Mascotas.

 SIETE                Matrimonio, contratos y compromisos.              

 OCHO                Sexo y Muerte.

 NUEVE               Viajes, metafísica. Lo lejano.          

 DIEZ                  Éxito, negocios. Reputación.

 ONCE                 Amistades, fraternidades.

 DOCE                 Lugares de confinamiento, secretos.

     Cada signo astrológico tiene un  planeta que lo gobierna (Tauro: Venus, Aries: Marte, Géminis: Mercurio...) a este planeta se le llama Regente. Cuando un planeta se encuentra residenciado en el signo opuesto se dice que está Exiliado y, obviamente, esta circunstancia tiene profundo impacto en su influencia astral.

     Señalemos de entrada observando la carta de Galdós que está desplazada hacia el lado derecho (allá se acumula la mayor parte de los planetas) apareciendo la Luna como el mando de un manubrio. La Luna está asociada a la Madre, a la familia y a la animalidad instintiva. Consecuentemente fue una personalidad con unas dotes intuitivas extraordinarias que sin duda aplicó en numerosos campos de actividad.

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    Benito Pérez Galdóssencillo como paloma y astuto como serpiente, nació el 10 de mayo de 1843 a las tres de la tarde en Las Palmas de Gran Canaria según figura en su partida de nacimiento. Encontrándose pues el Sol a 19 grados aproximadamente en el signo de Tauro. Comparte signo, entre otros escritores, con Thomas Pynchon.

    Ese mismo año  de 1843 el astrónomo británico John Couch Adams, trabajando sobre tablas astronómicas referentes al planeta Urano que revelaban perturbaciones peculiares y siguiendo una metodología estrictamente matemática, apuntó la posibilidad de la existencia de un octavo planeta en nuestro sistema solar. Sería tres años después, el 23 de septiembre de 1846, cuando el astrónomo alemán Johann Gottfried Galle descubriera, siguiendo cálculos similares a los de Adams (elaborados independientemente también por el francés Leverrier), el gigante gaseoso al que acabaría siendo otorgado el nombre del dios del mar romano: avatar latino del Poseidón griego, este último, según el mito platónico, señor indubitado de la Atlántida; que alguna conexión sienten muchos tiene con las islas Canarias.

     Como señala Aleister Crowley en su Astrología 3, escrita en 1915, fecha en la que visitó La Alhambra:

     “Mucha gente tiene la idea de que el sistema solar es más o menos de forma esférica. No es este el caso, es hablando aproximadamente, un disco plano. Los planetas se alejan ligeramente de este plano, pero sólo ligeramente. Cómo llegó a producirse este estado de cosas, ha sido durante mucho tiempo el problema más destacado de la Astronomía, y no está todavía satisfactoriamente solucionado. Pero la idea general es que hubo en un tiempo, no sabemos por qué o cómo, una enorme masa en llamas girando en el espacio. En el transcurso de los evos, ciertas partes más pesadas se juntaron por la fuerza de la gravedad, y siendo esta masa coherente, fue arrojada, conservando, sin embargo, su movimiento general con relación al espacio, pero teniendo también un movimiento revolucionario propio en el mismo plano. Este cuerpo, irradiando constantemente su calor gradualmente, se contrajo y se solidificó. Este primer cuerpo fue el planeta Neptuno.”

     Primitivamente -señala Cirlot 4fue deidad del cielo en su aspecto de “aguas superiores”, es decir nubes y lluvia. Luego, dios de las aguas dulces y fertilizantes. Finalmente, dios del mar. En esta progresiva asimilación vemos mejor que una trayectoria cronológica e histórica una proyección espiritual que  remite al mito de la “caída”, integrándolo en la personalidad neptuniana.

 

     Es/fue/será, pues, uno en tres: ondulatorio y vertical.

    Los planetas exteriores, cercanos al espacio profundo, (Urano, Neptuno, Plutón…) son considerados por algunos astrólogos como los dioses del cambio. Hemos de tener presente que su descubrimiento e incorporación a la práctica astrológica es muy reciente y  tiene lugar en los dos últimos siglos. Neptuno, el planeta de las musas, tarda 165 años en girar alrededor del Sol lo que significa que en el 2008 volvió a la posición que tenía cuando nació nuestro autor. Desde el supuesto nacimiento de Jesús de Galilea Neptuno ha dado unas doce vueltas aproximadamente en torno al astro rey. 165 es cinco veces 33, número significativo, tanto desde el punto de vista sociológico como esotérico. Neptuno permanece en cada uno de los doce signos, durante su periplo alrededor del Sol, poco menos de 14 años.

    Neptuno es azul como la Tierra y dicen es el planeta de los artistas, de las personas creadoras, de los capaces de trasladarse a otros estados de conciencia y experimentar de manera, más menos estable, la unión con el Todo. La imaginación y el sueño tienen su astrológico representante. La Imaginación: la amante invisible, “la loca de la casa…”:

    Ella es como Dios: está en todas partes: así como Dios no está sólo en los altares, ella no está solamente en las cuerdas del arpa y en los agujeros de la flauta. Siempre se la encuentra hablando por lo bajo, murmurando penas o alegrías, ya escondida bajo las hojas, ya correteando entre las aguas, ora acurrucada entre las sábanas de un lecho, ora rasgando las rígidas hebras de un pedazo de seda5.

     Galdós tiene de nacimiento una conjunción muy fuerte en Casa VI de Neptuno con Júpiter. Si hubiese nacido cuarenta años después, durante la erupción del Krakatoa, por poner un malintencionado ejemplo,  hubiera vivido su juventud en el siglo XX y se hubiera dedicado posiblemente al Cine.

     A vuelapluma y sobre una cuestión sobre la que Galdós mantuvo suma discreción, su vida amorosa, de la cual Federico Sainz de Robles comentó le resultaba un rompecabezas indescifrable, señalar que Tauro, signo bajo el cual nació, tiene como regente al planeta Venus, emblema de la sensualidad y que esto, unido a la presencia en su carta natal de tener al lucero de la mañana y de la tarde, exiliado en Aries sito en casa VII (precisamente la del matrimonio) con un Plutón muy cerca en casa VIII (locus que, curiosamente, corresponde a las relaciones íntimas) explica por qué no contrajo matrimonio y su tendencia a recurrir, para satisfacer sus necesidades eróticas que no se le suponen ínfimas, muy posiblemente al comercio oculto.

    Citando el excelente artículo de Antonio González Estévez sobre el autor que nos ocupa6 y su carta astral, sin el cual no habría sido posible elaborar esta conferencia:

    “En cuanto a su casa VII y su relación con las mujeres, podemos ver que Venus hace una conjunción muy abierta con Plutón, además de oposición a la Luna en su casa I. Urano en casa VII ya nos indica que nuestro protagonista debió ser propenso al cambio de pareja. De hecho, se sabe que no se casó nunca, aunque si que tuvo muchas parejas. Siempre quiso mantener en secreto esas relaciones, unas veces por su natural timidez (Luna en casa I) y otras por desaconsejarlo las costumbres sociales (Plutón en casa VIII). Por lo que se sabe de Galdós, aprovechó todas las oportunidades que se le pusieron a tiro.”

    A la edad de 19 años fue enviado a la península por su madre coincidiendo con el tránsito de Neptuno  sobre Urano. SegúnGonzález Estévez:

    “La oposición de Urano y Venus a la Luna que aparece en su carta entre las Casas VII y I nos hace pensar en cómo se separó de su madre. Recordemos que Venus está exiliado en Aries. Según parece:”

     Uno de los motivos que pudo tener Mamá Dolores para enviar a su hijo menor a la península, a la edad de diecinueve años, fue el separarle de su prima Sisita, la hija natural del tío José María Galdós y Adriana Tate, viuda de Hurtado de Mendoza y suegra del hermano Domingo y de la hermana mayor Carmen. Esta niña marchó con su madre a vivir a Las Palmas, para gran escándalo de la familia; Benito se enamoró de ella perdidamente. Más tarde, volvió Sisita a Cuba, se casó y tuvo un hijo, a quien Galdós regaló al nacer un reloj; con Sisita mantuvo siempre unas relaciones nostálgicas y melancólicamente cariñosas, aunque separadas por la distancia. ¿Fue por esta experiencia, entre otras, por la que se quedó soltero?»

     Esta circunstancia, sucedida a la edad de 19 años, coincide con el tránsito de Neptuno sobre Urano, durante el año 1862. Saturno transitaba directamente sobre su Ascendente provocándole seguramente un periodo depresivo y de soledad (separación de su familia). Por otro lado, Júpiter iniciaba ciclo en el Ascendente, preparándole para un periodo de renacimiento y de cambio de ambiente.

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     Sin olvidar la presencia de una muy peculiar estrella conjunta con el Sol en su nacimiento: Algol (Al Ghoul, la estrella del demonio), perteneciente a la constelación de Perseo en el asterismo llamado “cabeza de la Medusa”; astronómicamente una binaria variable eclipsante, de carácter supuestamente maléfico según la astrología tradicional. De hecho el sentido del término remite a “perder la cabeza”; similitud pues no accidental con  “alcohol”. Como sabemos don Benito no bebía y mantuvo siempre a raya, sabiendo satisfacerla, a “la loca de la casa”. Aunque describió una variante existencial, en forma de ingeniosa ficción, con precisión inquietante en su relato: ¿Dónde está mi cabeza? (1892). Aquellos que tienen Algol cerca de su Sol natal, a unos cuatro grados y medio en el caso de Galdós (23 y medio más o menos de Tauro), son creadores o destructores llenos de pasión con una fuerte necesidad de reconocimiento que puede llegar a actuar sobre ellos como una droga.  

    Galdós tiene en Casa VI (la que corresponde al trabajo, las rutinas y los colaboradores) tanto a Neptuno como a Júpiter lo que explica su enorme producción artística, su amor por los animales y la excelente relación que tuvo con sus criados. Citando de nuevo a Antonio González Estévez:

    “Otra manifestación de Neptuno-Júpiter en Casa VI es su inclinación artística, que ha pasado desapercibida al lado de la abundante producción literaria, pero la confirman varios escritos (arquitectura, pintura, música...). Ambos planetas se encuentran afectados por dos sextiles que provienen de Marte y de Plutón-Venus y en su carta prometen ser muy productivos en lo que al arte se refieren. Como dicen sus biógrafos, "hasta alcanzar cualidades casi profesionales" y vemos que dichas cualidades no sólo se dieron con la música (Neptuno-Venus) sino que el dibujo y la pintura no se quedaron atrás:”

    Contra lo que pudiéramos pensar pues, desde una mirada superficial, la cualidad dominante en la novelística de Don Benitoen modo alguno entorpece su relación con la literatura fantástica. Comencemos por señalar que  la construcción realista y verosímil es imprescindible para que los efectos fantásticos se manifiesten. Citando a David Roas7Si la historia no tuviera esa construcción realista y verosímil, el receptor rechazaría la posibilidad de lo imposible que caracteriza a toda historia fantástica. Hay pues siempre en lo fantástico una transgresión de códigos casi unánimemente aceptados. Lo sobrenatural, proscrito por el furor racionalista ilustrado, retorna bajo otras especies aparentemente no religiosas; cada autor dará a esto un sesgo más menos conscientemente determinado e idiosincrásico. Como recalca Alan E. Smith, citando a Todorovlo fantástico en literatura es como un discurso que se basa en la duda, por parte del personaje y del lector, ante la naturaleza de hechos que parecen contravenir las leyes físicas.

    La primera obra publicada de GaldósLa sombra, es una novela corta de matiz netamente fantástico. Como ya habrán escuchado la excelente aportación de Alberto Ávila Salazar no me detendré demasiado en ella. Se editó en su momento junto con Tropiquillos (1884), Theros y Celin (1889).  El carácter fantástico de las cuatro composiciones contenidas en este libro - señala don Benito - reclama la indulgencia del público, tratándose de un autor más aficionado a las cosas reales que a las soñadas y que sin duda acierta en estas menos que en aquellas.

   Galdós considera este material con modestia y desapego como ensayos de aficionado, juguetes o divertimentos. En sus propias palabras, son tan sólo: primeros pinitos en el pícaro arte de novelar.

    Seamos tan picaros como el autor y tomemos sus  palabras, como ha de ser tomada la palabra literaria, con naturalidad pero no con literalidad. Y destacar, siguiendo a Alan E. Smith, que en esta primera novela (“La sombra”), al contrario que en la mayor parte de su producción posterior, el mito, al recubrirse con el atuendo moderno, no por eso se desviste de su poder sobrehumano.

    El mito de Paris y Helena, trasladado  ingeniosamente a la carpetovetónica circunstancia, nos da, entrelazado con la trama y las vicisitudes de sus personajes, una muy peculiar Teoría sobre la Imaginación y lo Fantástico. Siempre con el espíritu socarrón e irónico, que no le abandonó nunca y que impregnó gran parte de su obra, mostrando la dificultad para insertar lo fantástico en el contexto cotidiano en el que habitaba, donde un materialismo pedestre y mezquino orillaba, vía inercia, toda experiencia de lo insólito hacia lo extravagante o lo grotesco.  

     Como señala Ana  Martínez Santa 8: “el entrecruzamiento de un plano real y otro fantástico es una de las peculiaridades de La sombra” pero también, añado yo, lo es el peculiar desentrañamiento de la problemática de la domesticación de la imaginación en el plano del oficio literario que acompaña a la trama y las peculiares vicisitudes, muchas de ellas verbales y espejeantes, más que dialécticas, a las que se entregan los personajes.

     En Celin hay una ironía transgresora donde en varios ocasiones se hermanan lo viejo (“medieval”) y lo nuevo (“ilustrado”) en el corsé de un statu quo mezquino y opresivo que los personajes se saltan a la torera con un ludismo y una ironía juguetona y feroz.  En este relato maravilloso: “donde se narra lo que verá el que leyere y el que no, no”, contemporánea de un momento clave en la vida de Galdós, es quizás una obra fantástica de corte simbólico, muy ambiciosa y lograda en la que un niño rescata la vida a una joven que ha perdido la fe en la existencia tras la muerte de su amado. Trátase en esta obra, de muchos niveles de lectura, entre otros secretos (muchos de ellos de “oficio”) camuflados de vicisitudes literarias gratuitas,  de la ciudad movible y del río vagabundo. De la misma manera que muchos hablan en prosa sin saberlo el dominio del arte narrativo, la practica consciente y sistemática de la escritura, permitió a Galdós, sin necesidad muy posiblemente de asistir a tenida masónica alguna (aunque seguramente si asistió), ni aquelarre, entrar de pleno derecho en los recintos más secretos del Templo de los Misterios. Y allí también nos traslada a nosotros, los lectores, con amor fraternal, ligereza e ironía aparentes. El niño Celin, que va creciendo conforme avanza la obra  mostrando su faceta daimónica, no es otro que el “niño terrible” con el cual don Benito alegorizara el cuento como género9Diana de Pioz, la Viuda, vuelve a ser la imaginación (“la loca de la casa”), muchas veces obstaculizada por las tristezas que acompañan el humano devenir pero que puede conquistar las más altas cimas mediante la embriaguez creativa.

    ¿Rescoldos de magia sexual? ¿Fue Galdós practicante de la misma? Que otro más avezado que yo se ocupe del tema. Aunque mi imaginación quiere concebir como probable un encuentro secreto con el Frater Perdurabo (Aleister Crowley) en el Madrid de 1908 cuando este, junto con Víctor Neuburg, tras haber disfrutado de la habilidad taurómaca de Manoleteen el Burgo de Osma caminaba hacia el desierto africano al encuentro del tenebroso y disperso Choronzon. Todavía sé caer de mucho más alto, pero de mucho más, dice el pichón sagrado, Celin10, que no es otra cosa muy posiblemente que una manifestación del Zeus niño, Velcanos, de origen cretense.

    Celin es publicado en 1889, año del nombramiento de don Benito para formar parte de la Real Academia Española. No obstante no leerá su discurso hasta 1897, dándole la respuesta su amigo, y no precisamente conmilitón ideológico, don Marcelino Menéndez Pelayo.

    “El tránsito de Urano por Libra en el gozne entre la Casa II (la de las posesiones materiales) y la Casa I, relacionada con la proyección de la personalidad, dan cuenta de este reconocimiento. Hay además un trígono al Medio Cielo y al Sol y Marte, que culminan en ese momento en él.”

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    Urano, mundo gaseoso gigantesco de color azulado también, fue descubierto por William Herschel en la premonitoria fecha de 1781. Es el planeta de las innovaciones, las revoluciones y el idealismo, no olvidemos que ese planeta está en la Carta Natal de nuestro escritor sito en la Casa VII (las relaciones) Da una vuelta completa en torno al sol en unos 84 años permaneciendo por lo tanto siete años en cada signo zodiacal, y es también curiosamente el séptimo planeta contado a partir del Sol. El regente de Acuario representa la ruptura con lo tradicional y el comienzo de algo nuevo. Galdós no vivió lo suficiente  para que Urano completara en los cielos su ciclo.

 

    A Galdós se le considera el máximo representante de la novela realista en España. Sus obras arrancan de 1871, año de publicación de su primera novela La Fontana de Oro. Ese año, como no podía ser menos, Júpiter transitaba sobre su Medio Cielo, confirmando su sensación de éxito profesional, mientras que Plutón se encuentra en cerrado tránsito de conjunción sobre su Sol, indicándonos que el periodo suponía para el escritor en ciernes, no solamente el comienzo de uncambio profundo, sino el descubrimiento de lo que para él sería su función vital a partir de ese momento.

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     Pío Baroja a quien podemos considerar su directo y legítimo sucesor, a pesar de una verosímil incompatibilidad idiosincrásica, señaló:

    Galdós dijo en una interviú:

--Afortunadamente , la literatura es más grata que la vida.

Yo diría a mis amigos lectores:

--Ustedes creen que la vida que to represento en mis libros es baja y triste...bien. Pues yo me contentaría con que la vida en la realidad fuera como en mis novelas.. la literatura no puede recoger todo lo negro de la vida. La razón principal es que la literatura escoge, y la vida no escoge.

     Cotejemos las cartas natales de Galdós y Baroja para colegir en qué medida, desde el saber astrológico, es certero el diagnóstico que hace Alfred Rodríguez en su artículo: Baroja frente a Galdós:  “El frío desdén barojiano hacia su gran predecesor, que trasciende diferencias filosóficas y estéticas, carece de explicación razonada. Nos proponemos intentar ofrecerla mediante la teoría de creatividad literaria que expone Harold Bloom en su The Anxiety of Influence. Éste pretende aclarar -en términos freudianos, principalmente- la problemática relación entre los grandes creadores que se suceden en el tiempo, entre predecesores y sucesores, que él denomina “efebos”.

La obra de Bloom destaca el estado psicológico que a menudo subyace en la continuidad literaria: la ansiedad que produce en el efebo el conflicto entre la poderosa inclinación a emular al gran

predecesor, asimilado, interiorizado, y la necesidad artística -en el creador de calidad- de liberarse

del mismo, superándolo.”

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     Pío Baroja era un Capricornio, nacido el Día de los Inocentes, con Saturno en la Casa I, la de la personalidad. Comparemos la situación de Mercurio en ambas cartas: Don Benito lo tiene visible en su medio cielo y bien aspectado.Baroja en cambio lo tiene en la Casa XII, relacionado con lo secreto, y exiliado por hallarse en Sagitario. Tenemos además que hace un quincuncio con Plutón.

    Galdós era muy sincero, Baroja ocultaba sus emociones (Luna en casa XII con Mercurio). La estrella Algol, de la cual ya hemos hablado, tiene relación con el Sol en Galdós y en el caso de Baroja lo tiene con Plutón. Neptuno en la carta deBaroja está en la parte más baja de la carta y en oposición a Marte.

 

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     De esta fecha, 1915, es su última obra, La razón de la sinrazón 11 de corte también fantástico con toques escatológicos y satíricos a caballo entre la Novela y el Teatro. También con elementos masónicos y una postulación utópica muy directa. El Madrid descrito es similar al actual en las etapa previa a la incineración. Después la merecida Arcadia...

     Terminemos, como comenzamos, con don Benito:

 

¿En qué país estamos? ¿Esto es España o algo de otros mundos, de otros planetas, adonde un puntapié nos ha mandado la mágica Astarté, diosa de los infiernos?

 

 

1 Editorial Cátedra. Madrid 1997.

2 Alan E. Smith.

3 Abraxas, Madrid 1976.

4 Diccionario de símbolos.

5 Una industria que vive de la muerte; episodio musical del cólera. 1865.

6 Benito Pérez Galdós. Astro Quest.

7 Tras los límites de lo real. Una definición de lo fantástico.  Páginas de Espuma. Madrid 2011.

8 La influencia de E.T.A. Hoffmann en La sombra.

9 …el cuento que es la máxima condensación de un asunto en forma sugestiva, ingenua, infantil, con la inocente marrullería de los niños terribles, que filosofan sin saberlo y expresan las grandes verdades, cándidamente atrevidos a la manera de los locos que son realmente personas mayores retrollevadas al criterio elemental y embrionario de la infancia.

10 La paloma pertenece a Astarté y a Afrodita. Celi significa septiembre en etrusco.

11 La razón de la sinrazón: visión última de Galdós. Antonio F. Cao.

 

 

 

 

 

 

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