MECÁNICA POÉTICA

Frank G. Rúbio 

 

A la amante muerta no pueden extenuarla las excesivas caricias.

Lawrence Durrell

 

 

Coge un poema

De los que duermen como el cristal

Y vincula su longitud de tornasol

Con la trama

Que se dice infinita

 

Demasiado rojo

Agita entonces

El edificio

Concienzudamente

Con un microscopio

 

También

De paso

Tramita el tumulto

Lejano e inmenso

De los decorados:

“Néctar de eclipses

En el rabo del ojo.”

 

Lapida ahora

A la audiencia

Trenzando

El hábito abominable

De los recortes

 

Con tijeras de piel de serpiente

Mete en trance

La esquiva Estrella

Entre bastidores

 

El orden de la Rueda,

Un eco sin código

Que piensa,

Es usted

En imagen:

“Ojos de anfitrión

Y taquigrafía alfarera.”

 

 

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